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jueves, 8 de septiembre de 2011

Intimando con el archivo de Olivier Debroise del Museo Nacional de Arte en el marco de la exposición Visita el archivo Olivier Debroise. Entre la ficción y el documento en el MUAC/ 25 de agosto 2011

por Abigail Pasillas1

A finales de 2008, el Museo Nacional de Arte recibió en donación de una parte del archivo fotográfico personal que Olivier Debroise acumuló a lo largo de las últimos dos décadas de su vida en México. Este archivo está compuesto por casi 500 items, la mayor parte son fotografías de época en blanco y negro. Casi la mitad son obras de Lola Álvarez Bravo: retratos de intelectuales y artistas, fotomontajes y fotografías de reproducción de obra de figuras como Frida Kahlo y Juan Soriano, entre otros. Del siglo XIX hay retratos de estudios como el de Cruces y Campa. También encontramos la serie de Eisenstein, fotografías de época, cuatro de las cuales están en la exposición Visita el archivo Olivier Debroise. Entre la ficción y el documento. En términos generales, visto en conjunto, se trata de un archivo que incluye primordialmente fotografías documentales o de registro y de fotógrafos no identificados.

    Durante 2009 realicé una estancia de investigación en el MUNAL que me permitió conocer este archivo y trabajarlo. De acuerdo con los requerimientos del museo, se me pidió hacer una catalogación de la colección que recientemente había sido donada. Así, desarrollé una catalogación que se basó en la propia visión historiográfica de Debroise sobre la fotografía mexicana y que puso en relación las imágenes que Olivier coleccionó con su obra escrita. Con este trabajo, que derivó en mi tesis de maestría, busqué proponer un sentido al conjunto de imágenes frente a su historiador y a los usos que le dio en tanto material de investigación y fuentes directas de estudio (o de apoyo) y tuve la fortuna de que James Oles fuera uno de mis asesores. En la década de los noventa, Oles fue co-partícipe en la conformación de este archivo y sus testimonios acerca de cómo, por qué y para qué Olivier ejerció el coleccionismo personal de algunas de las fotos hoy en MUNAL (y de otras más que quedaron fuera de la donación), fueron fundamentales para mi trabajo.

Este archivo, resultado de un proceso de vida, se acumuló, en palabras de James Oles, de una forma orgánica, sin seguir un programa o, dicho en una terminología adecuada, sin seguir una política de colecciones. Por estas razones, mas que estar ante una colección formal, propongo que estamos frente a una no-colección, en tanto se trata de un archivo cuya conformación y usos no fueron del todo tradicionales u ortodoxos que, además, llegó fragmentada al museo. En ella encontramos algunas fotos que fueron las favoritas de Debroise, otras que guardaba en su cajón o que adornaban su casa, que le regalaron o que encontró en La Lagunilla. En casos contados hay una relación directa con sus investigaciones, como con las fotos que analizó en una o en varias de las 4 ediciones de su obra más importante sobre fotografía: Fuga Mexicana. Un recorrido por la fotografía en México. Así, nos encontramos ante un archivo acumulado mediante diversos mecanismos como regalos, compras en mercados de antigüedades, intercambios, olvidos de un tercero. Parte de la no-colección puede no tener relación específica con alguno de sus estudios; en muchos casos no hay hilo negro, hay gusto por la foto antigua, por ciertas iconografías, hay una estética de visión –como me recalcó Jaime Cuadriello- que más tiene que ver con la sensibilidad de Debroise, con sus gustos o con el azar de encontrar o recibir imágenes importantes y significativas.

Sin embargo, a pesar de todo esto, Debroise fue un historiador que como tal, investigó imágenes y a través de imágenes y documentos que le informaron y de los que a su vez, él informó. Y éste es un aspecto fundamental que atraviesa el meollo del asunto que nos atañe aquí. Tanto a Mónica, como a mí, en nuestras respectivas búsquedas, en las que pudimos intimar con los archivos de Debroise, este aspecto nos salió a la luz de una u otra forma. A Mónica, en su labor curatorial, marcada por sus estrategias y discursos como artista feminista interesada desde hace tiempo en el tema del archivo (tanto conceptual como formal y procesualmente), en su activación, en el archivo como categoría política. Como nos va relatando en su diario publicado en el blog de la exposición, Mónica tuvo que hacer una selección entre los casi diez mil documentos (fotocopias, fotos, apuntes, notas, borradores, material hemerográfico) del archivo de Debroise en MUAC.2 En cuanto a mi tarea de catalogar la no-colección que fue donada al MUNAL en 2008, también me enfrenté a un corpus de imágenes que en gran medida, aunque no totalmente, es de carácter documental y no artístico. Ambas nos topamos con que los orígenes y características de los archivos de Olivier Debroise están relacionados, en diferente grado, con objetivos de registro, documentación e investigación. Y tuvimos que atender a las preguntas de qué, cómo, por qué y para qué Olivier Debroise formó/acumuló sus archivos/colecciones/no-colección. Su acervo en MUNAL no tiene orígenes ni usos institucionales; es el archivo de un investigador y crítico que además, fue y es fundamental en el ámbito de la curaduría, la investigación y la historiografía del arte y la cultura visual en México. En particular en el terreno de la historia de la fotografía, Debroise desarrolló una de las obras fundamentales en nuestro país, la ya referida Fuga Mexicana, así como numerosos artículos individuales y en colaboración.

Con relación a esto, la exposición del archivo de Debroise en MUAC se basa en dos conceptos: la ficción y el documento. Mónica propuso activar este archivo a partir de la construcción de la ficción y de su relación con la investigación histórica en la obra de Debroise, así como de su trabajo y conceptualización de sí mismo como historiador. Trabajó con aspectos centrales en la obra de Olivier como son la concepción de historia que asumió el autor; el ejercicio de una postura historiográfica siempre crítica de la Historia Oficial, total, universal, que llevó a Debroise a proponer historias plagadas de cruces de estrategias, de cruces metodológicos, discursivos y narrativos, a ofrecer historias acerca de personajes semi o anónimos, así como de lo que queda al margen de la historiografía oficial o de lo que sucede de manera simultánea a ésta, pero que no siempre es atendido; o lo que fue para él una fuente histórica y el uso que Olivier les dio, temas que engloban todos la constitución teórico metodológica y ficcional de sus objetos de estudio.

La ficción

La novela póstuma de Debroise “-Traidor, ¿y tú?” es uno de los mejores ejemplos de la relación entre ficción, documento y archivos que Olivier construía en sus trabajos. Es muestra de las estrategias de investigación, de escritura y creación, de las posturas historiográficas que asumió Olivier frente a La Historia Oficial, es ejemplo de la crítica que desarrolló frente al género de biografías de artistas que no atienden a  la obra, sino únicamente a la figura del artista, y que caen en el sensacionalismo y en los lugares comunes (crítica especialmente dirigida a muchas de las biografías de Tina Modotti, Lola Álvarez Bravo, Abraham Ángel, etc.).

Como parte de la curaduría de una exposición de material de archivo, Mónica seleccionó diversos documentos (mapas, hojas de directorio, apuntes) y fotografías que Debroise utilizó en su proceso de investigación y documentación/ficción en “-Traidor, ¿y tú?”. En esta novela encontramos un aspecto que nos habla de la relación entre la obra y los archivos de Debroise en MUAC y en MUNAL. En éste último hay un retrato coloreado, fechado hacia 1910, de formato pequeño y de autor sin identificar que muestra el perfil de una mujer. En la primera parte de la novela, el protagonista, Stephan Leonard Dabrowski, siendo aún adolescente, había dejado de ver a Itzik Falken. En la desesperación que lo embargaba, una noche aún en Poznan, se encuentra con Franz Gernlick quien le da la pista de dónde encontrar a Itzik. Leonard relata:

“ Yo espiaba a Itzik Falken y Franz Gernlick me espiaba a mí […] fuimos al restaurante del Hôtel de Rome, […] nos dieron una mesa en el patio bajo los tilios y nos sirvieron cerveza y, efectivamente, a los pocos minutos, apareció Iztik Falken entre Max Reinhardt y Pola Negri […] Aún ahora no lo puedo creer. Era como si a mitad de la Friedrich Strabe se hubiera aparecido en nuestra Poznan provinciana. ¡Vanina en el Hôtel de Rome! ¡Y del brazo de la Negri! Los violinistas en el estrado dejaron su bock de cerveza y tocaron Valencia. Muchos consumidores llenaban las mesas del restaurante esa noche, con la esperanza de ver a nuestra máxima actriz en su visita a nuestra ciudad. Pola Negri saludaba, firmaba autógrafos. […] Llamaba a Itzik que seguía a prudente distancia, y lo presentaba a sus admiradores.”3

Esta foto no está publicada en la novela, pero este texto nos da una posible explicación inicial acerca de la presencia de este retrato en el archivo y del personaje en la novela. Es una relación, tal vez casual, tal vez ficticia, de un personaje de la vida real, como Pola Negri y de los personajes anónimos del mural de Rivera a quienes Olivier dio vida en su novela y a quienes documentó para re-investigar y re-contar la historia política-artística y personal de la que trata “-Traidor, ¿y tú?”.

El documento

La no-colección fotográfica de Olivier Debroise, marcada por los regalos, los hallazgos azarosos en mercados de pulgas durante la década de los noventa, está en parte relacionada con lo que Debroise desarrolló en sus textos sobre fotografía, en particular en Fuga Mexicana. Podríamos decir que, a pesar de no surgir de un programa académico que rigiera su conformación, su archivo tiene cierto grado de relación con sus intereses académicos, ubicable en obras concretas como Fuga Mexicana y Figuras en el trópico, entre otras. En este orden de cosas, después de relacionar su archivo fotográfico en MUANL con su obra escrita, me atrevo a sugerir que éste es una especie de síntesis (incompleta, parcial) de una parte de la obra de Debroise, es un complemento. El archivo en el MUNAL puede entenderse de una forma más rica si se observa relacionado con su obra sobre fotografía y, como es patente a partir de la exposición Visita el archivo Olivier Debroise. Entre la ficción y la documentación, con el archivo en MUAC (sus llamados tres archivos: documentos, fotografías, libros). Su no-colección fotográfica cobra sentido amplio como parte de una labor personal que reúne las aparentemente irreconciliables tareas de investigación académica y formal con la labor de coleccionismo azaroso, pues él como todos, conjuntó en su persona diferentes facetas e intereses: historiador, curador de colecciones para museos, visitante asiduo de mercados de antigüedades, coleccionista orgánico de imágenes y documentos.

    La conservación, investigación y difusión de los archivos de Olivier Debroise hoy en dos museos de la envergadura del MUAC y del MUNAL es necesaria porque éstos, como todo archivo son fuente de conocimiento, de posibilidades de interpretación, de activación, de formulación de propuestas artísticas y de exposición. Son dispositivos que permiten generar conocimiento y enriquecer el que tenemos sobre temas ya estudiados; son objeto para investigar lo que se colecciona, cómo se colecciona, quiénes, para qué. Además, archivos como los de Debroise nos permiten investigar sobre qué coleccionan los museos y qué tipo de museos forman determinadas colecciones, qué exhiben, que conservan, qué difunden.




___________________

1 Maestra en Historia del Arte por la UNAM. Sus áreas de estudio son la historia e historiografía de la fotografía mexicana de los siglos XIX y primera mitad del XX, así como la catalogación y estudio de archivos fotográficos.

2 Debroise señala en Fuga Mexicana que los “archivos multipoblados” están vivos en tanto quién los estudia proponga nuevos enfoques y abordajes. 

3  Olivier Debroise, “-Traidor, ¿y tú?”, INBA, México, 2010, pp. 75 y 76.





 

Reseña en torno al archivo Olivier Debroise


Por Eloísa Hernández Viramontes

El archivo de Debroise se conformó –al igual que todo archivo de un historiador- como consecuencia del proceso de trabajo para la realización de diversos proyectos. La mayoría de los documentos ahí resguardados fueron recopilados como material de investigación para libros, catálogos, curadurías y su proyecto cinematográfico. 

El acervo evidencia las principales líneas de investigación que Debroise llevó a cabo a lo largo de su carrera en México, ya que hay determinados temas que tienen mayor presencia. El más representativo es el arte mexicano de la primera mitad del siglo XX. Olivier se preocupó en dar mayor visibilidad y revalorar el trabajo pictórico de artistas que habían sido poco estudiados en la historia del arte. Tal es el caso de Julio Castellanos, Alfonso Michel, Antonio Ruiz, Agustín Lazo, Abraham Ángel –cuya documentación se muestra en la exposición Visita al archivo Olivier Debroise-, entre otros.

Debroise también trabajó el caso de Diego Rivera; sin embargo, se interesó en la década menos estudiada del pintor: los años en Europa, el Rivera cubista. La investigación para Diego de Montparnasse también se encuentra en el archivo.

La segunda línea de investigación más representativa es la historia de la fotografía en México. A lo largo de su carrera, Olivier escribió diversos ensayos sobre la imagen fotográfica, los cuales culminarían con la publicación de su libro Fuga Mexicana, un recorrido por la fotografía en México. El acervo incluye borradores, cientos de fotocopias de hemerografía, catálogos y libros sobre fotógrafos mexicanos y extranjeros que van desde el siglo XIX hasta la actualidad, pasando por Désiré Charnay, Teobert Maler, Edward Weston, Tina Modotti, Manuel y Lola Álvarez Bravo.

El tercer tema más representativo es el arte contemporáneo, específicamente en México. Así como dio visibilidad a ciertos artistas de la primera mitad del siglo XX, lo hizo también respecto a los creadores contemporáneos. Los documentos hablan de su interés por propiciar una mayor presencia del arte de nuevas generaciones, lo cual se refleja en la fundación de uno de los espacios independientes de las propuestas oficiales en los años noventa: Curare, Espacio Crítico para las Artes, al igual que en la curaduría de exposiciones en México y en el extranjero, como el caso de El Corazón Sangrante en el Instituto de Arte Contemporáneo de Boston en 1991 ó 3angular en 1995, que se llevó a cabo en México, Guatemala y Estocolmo. Algunos artistas presentes en el acervo son Francis Alÿs, Miguel Ventura, Rubén Ortiz, Gabriel Orozco, Carlos Amorales, Sarah Minter, Silvia Gruner, entre otros. 

Dentro de las otras líneas de investigación más documentadas se encuentra la de Sergei Eisenstein, cineasta ruso que vino a México a filmar ¡Qué viva México! Hay diversidad de hemerografía y correspondencia fotocopiada no sólo sobre el director, sino también sobre los personajes vinculados a él como fueron Upton Sinclair, Hunter Kimbrough, Katherine Anne Porter, Ione Robinson, y otros más que venían del extranjero y que se relacionaron dentro del ámbito cultural mexicano en los años treinta, compartiendo en ocasiones la misma inclinación política. Estos documentos fueron la investigación para la realización del largometraje Un Banquete en Tetlapayac.

Justamente el material en torno a Eisenstein, evidencia que el archivo es una estructura conformada a través de fragmentos de otros acervos a los cuales se acudió para la investigación; lo que constata la movilidad y el dinamismo que caracteriza al archivo. Podría sugerirse del mismo modo, que parte del material que alguna vez habitó este archivo, en algún momento se incorporó a otro más. Al respecto, algunos documentos sobre Eisenstein provienen de la biblioteca de la Universidad de Indiana, de Boston, del British Film Institute en Londres, principalmente. 

 El quinto tema más representativo en el archivo es el material de la investigación que Debroise realizara en el Instituto Getty de Los Ángeles en el 2008. Se encuentran varias carpetas muy bien organizadas con hemerografía estadounidense y latinoamericana de los años sesenta y setenta en torno al arte conceptual, arte y tecnología, cinetismo, y arte acción. 

            En el archivo se resguardan éstas y otras investigaciones, y cada documento se presenta como un relato que hace tangible el proceso de trabajo y de creación. A través del material se observa cada paso llevado a cabo, desde las lecturas iniciales, las primeras ideas de un texto hasta la correspondencia y trámites de publicación del mismo; creándose un diálogo entre cada documento y construyendo su propia historia.

viernes, 29 de julio de 2011

EL LEGADO OLIVIER DEBROISE EN EL ARTE MEXICANO

Por Braulio Peralta

Debroise era un investigador del arte mexicano

México • Olivier Debroise (1952-2008) era un investigador del arte mexicano, de primera. Con él descubrimos los pasos de Diego Rivera por París en Diego de Montparnasse (1979). Por Figuras en el trópico (1983) dimos valor histórico a las escuelas de arte de Best Maugard con su “método de dibujo” y redescubrimos al pintor naïf Abraham Ángel. Finalmente, con Fuga mexicana recorrimos la historia de la fotografía en México. Libros fundamentales para conocer el quehacer del arte y los artistas.

Nunca me he explicado por qué Debroise “abandonó” su amor a la pintura y se abocó, de 2004 hasta su muerte —el 6 de mayo de 2008—, a crear la colección que alberga el Museo Universitario de Arte Contemporáneo (MUAC), de dudosa calidad, de lo que ya han escrito muchos especialistas en el tema. Su muerte le impidió percatarse del rápido deterioro en que hoy se encuentra el recinto.

Fui amigo de Olivier Debroise. Con él al frente fundamos Curare, Espacio Crítico para las Artes. Nunca lo consideré un buen novelista, y lo hablamos mucho. Nuestro distanciamiento vino cuando le hice ver los defectos de una obra inédita que quería publicar. “Olivier —le dije—, al menos necesitarías talachear más”. Jamás me volvió a buscar pero siempre que nos encontrábamos el afecto era palpable.

Le debo mucho. Sin él no comprendería parte del arte mexicano. (Aunque su libro sobre Alfonso Michel me parece que avizora el alejamiento de Debroise del arte pictórico por la búsqueda de coleccionistas a los que les urge “reconocer” a artistas de menor valor para reinstalarlos en el mercado, sin más.)

La mujer de Siqueiros

Viene el recuerdo sobre Olivier porque llegó a mis manos un libro extraordinario en su investigación: Amor, me hiciste amarga, de Blanca Luz Brum, con prólogo, selección y notas de Debroise. El nombre de la autora no dice nada porque el tiempo es otro en la historia del arte: se trata de la mujer de David Alfaro Siqueiros en los peores años del muralista, cuando el comunismo en México era la peste misma a la que había que extinguir. Ella, uruguaya y peruana, padeció la xenofobia más atroz de la que somos capaces los mexicanos: el odio irracional.
Aun sin Siqueiros, Blanca Luz Brum es digna de ser conocida por la cultura latinoamericana con mayor amplitud. Escribe Olivier Debroise:
“Militante católica, anarco-sindicalista, simpatizante comunista, aprista, peronista, pinochetista, Blanca Luz Brum enlaza las escenas nacionales de Uruguay, México, Chile, Perú y Argentina…”

Huían amándose.

La selección de Olivier de los poemas, cartas y testimonio de Luz Brum concentra el libro en la relación con Siqueiros; se conocieron en 1929 y la pasión duró hasta 1933. De la libertad de pensar la cárcel como castigo, su amasiato los llevaría de Buenos Aires a Nueva York, México, Los Ángeles y Montevideo. Para saber la clase de hombre y artista que era Siqueiros habría que leer este libro cargado de ideología. Mejor hacerlo antes de conocer la película que preparan en Argentina sobre la historia de ese romance.
Excelente volumen de la extinta Breve Fondo Editorial.

Coda

Cai Guo-Qiang en el MUAC: un montaje teatral, un escenario posible de nuestro DF en una laguna; arte a base de pólvora, rocas volcánicas, papel y mezcal, como el que le fascinaba degustar a Olivier Debroise. El gran artista chino nos devuelve el rostro del pasado fundacional de México y convoca a colocarnos en el laberinto de la soledad acompañada para, acaso, redescubrir algo de nosotros mismos.
Ojalá estuviera aquí Olivier, nacido en Jerusalén y muerto en la Ciudad de México. Notaría que apenas una sala del MUAC borra al resto de lo exhibido.

FUENTE DE CONSULTA: 
PERALTA, Braulio (2011) El legado Olivier Debroise en el arte mexicano. Milenio. Cultura, 8 de enero de 2011. Disponible en: http://www.milenio.com/cdb/doc/noticias2011/50a22c5f90a91c7060c4a6dba21bc651


miércoles, 6 de julio de 2011

"LO PEOR SUCEDE AL ATARDECER" DE OLIVIER DEBROISE COMO UNA NOVELA ANTIDETECTIVESCA METAFICCIONAL

por Clary Loisel

Puedes leer y descargar el documento en el siguiente link:

http://www.escritos.buap.mx/escri22/claryloisel.pdf

Fuente de Consulta:

LOISEL, Clary. Lo peor sucede al atardecer de Olivier Debroise como una novela antidetectivesca metaficcional. Escritos. Revista de Ciencias del Lenguaje Número 22, julio-diciembre de 2000, pp. 173-184

sábado, 25 de junio de 2011

-TRAIDOR, ¿Y TÚ?

por José Woldenberg

Puedes leer y descargar el documento en el siguiente link:

http://www.rufino.mx/2011/02/%E2%80%93traidor-%C2%BFy-tu/

Fuente de Consulta:
Oliver Debroise. -Traidor, ¿y tú?, Instituto Nacional de Bellas Artes. México. 2010. 298 páginas.

lunes, 20 de junio de 2011

DISCURSOS Y POLÍTICAS DE INVESTIGACIÓN:

EJERCICIOS DE CATEGORIZACIÓN SOBRE PRÁCTICAS ARTÍSTICAS LATINOAMERICANAS 
por David Gutierrez Castañeda

Puedes descargar el documento en .pdf, dando click al link que aparece aquí abajo. 

Fuente de consulta:

GUTIERREZ, Castañeda David (2010) Discursos y políticas de investigación. Ejercicios de categorización sobre prácticas artísticas en Latinoamérica. Dialéctica Revista de Investigación 2010, Revisiones Temáticas, págs. 89 - 100. Disponible en: 
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