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lunes, 21 de noviembre de 2011

LA CARROZA SE CONVIRTIÓ NUEVAMENTE EN CALABAZA

21 de noviembre de 2011.

Ayer llevamos a una querida amiga y colega italiana al MUAC y al ver el espacio donde estuvo la exposición del archivo de Olivier me sentí como la Cenicienta después del baile. El área se veía tan grande y tan vacía... El archivo de Olivier regresó a sus cajas y yo dejé de ser curadora para convertirme nuevamente en visitante del museo.


 Sin embargo, el proyecto no se cierra por completo y mi interés en los archivos menos.

De entrada, cada vez se abren más posibilidades de hablar de arte y archivo. Por ejemplo, a principios de noviembre fue la XXXIII Reunión Nacional de Archivos en Manzanillo y Fernanda Sequeiros, curadora de exposiciones en el Archivo General de la Nación, coordinó la mesa La reactivación y difusión de archivos a partir de exposiciones a la que nos invitó a participar tanto a Pilar García Germenos como a mí.

Pilar habló de Arkehia y sus proyectos de exposición y a mí me tocó referirme tanto a Visita al archivo Olivier Debroise: entre la ficción y el documento y Mujeres ¿y qué más?, como a los nuevos proyectos de archivo en los que estoy involucrada.

Fue una experiencia sensacional porque estuvimos hablando con las personas encargadas de muy diversos archivos en el país y escuchando pláticas sobre conservación, digitalización, cuestiones legales, etc. durante 3 días. Fue todo un proceso de aprendizaje. Todavía me hago camotes con la terminología de los archivistas y veo que desde el arte utilizamos la palabra archivo con una flexibilidad escandalosa, pero no dudo que fortalecer un vínculo entre nuestras disciplinas será benéfico para todos.



Por lo pronto me di cuenta que los problemas que enfrentan los archivos de arte contemporáneo no son tan distintos de los que padecen los otros (falta de normatividad, capacitación, espacios y presupuestos adecuados y una tecnología cambiante a pasos aceleradísimos).

También confirmé la importancia del papel que puede jugar Arkehia en función de todos los archivos de arte contemporáneo en tres aspectos. En primer lugar porque su archivo se ha constituido como patrimonio universitario, lo cual le da una protección que no tienen los archivos del INBA. Así mismo están incrementando su acervo activamente y, de seguir así, sin duda se convertirán en un centro fundamental para el estudio del arte a partir de la segunda mitad del Siglo XX. Por último, no sólo reúnen, resguardan y conservan estos documentos, sino que fomentan su consulta de diferentes maneras, incluyendo las exposiciones. Creo que van en la dirección correcta y me siento muy satisfecha de haber colaborado con ellos.

En fin. La visita a este archivo concluye, pero hay muchas otras en puerta.

En unos días, el 7 de diciembre, se inaugura la exposición Memoria y olvido. Reflexiones en torno a concepto de Archivo en el AGN y su labor de resguardo que curó Roberto Barajas en la que participamos María Alós, Gina Arizpe, Bernardo Fernández “Bef”, Edgar Olaraineta, Teresa Margolles, Artemio, Tercerunquinto y nosotros, que propusimos una obra de sitio específico.

Seguramente la chamba continuará con la exposición sobre el archivo de Ana Victoria Jiménez porque sigue siendo muy solicitada.

Pero lo que más me entusiasma es que me dieron el Sistema Nacional de Creadores y los próximos 3 años voy a seguir trabajando el proyecto De Archivos y Redes, del que son parte las visitas al archivo de Olivier y el de Ana Victoria, pero también otros 3 archivos a partir de los cuales haré obra y/o diversos proyectos de reactivación. Así mismo, parte del proyecto es visitar varios estados de la república para fomentar la creación de una red de archivos de arte contemporáneo. Naturalmente habrá un blog.

Por lo pronto termino esta breve bitácora y doy por concluida esta visita al archivo de Olivier Debroise.

jueves, 13 de octubre de 2011

EL RESPETABLE PÚBLCO Y SU PARTICIPACIÓN EN EL PROYECTO


12 de octubre de 2011 


Hace un año y diez meses visité por primera vez el archivo de Olivier Debroise y hoy está por terminar esta exposición/proyecto de reactivación/intervención: el próximo lunes la desmontan.   
Lo curioso es que no me cayó el veinte de que se acercaba el fin ayer que recibí el mail de Pilar avisándome del desmontaje de la expo, sino hace unos días cuando estaba reacomodando el escritorio en mi compu y pasé la carpeta Archivo Olivier 2011 (que estaba solita y en medio de la pantalla) a la carpeta Proyecto Archivos, que incluye el material de los otros cuatro archivos con los que estoy trabajando. Cambió de lugar. Entró al archivo.

Uno de los aspectos que me ha entusiasmado del proyecto son los dispositivos y eventos paralelos a la exposición.  Yo casi diría que la exposición es un mero pretexto para la(s) acción(es), en el sentido de Arendt de echar a andar un proceso, pero también en términos del tipo de piezas (performances, intervenciones, acciones o como quiera llamárseles) que ha venido realizando Pinto mi Raya desde siempre.  Creo que si bien no fue una exposición taquillera en términos de cantidad de público presencial, a través del blog, al día de hoy ha tenido 5,500 visitas y tiene un público de calidad que no sólo ha sido espectador sino ha ayudado a construirla.  También se ha incrementado el archivo: Rafael Ortega donó una caja entera con documentos de Un banquete en Tetlapayac, Sarah Minter todo el material que grabó para el “detrás de cámaras” y Laura Cohen contactos e impresiones de las fotos que tomó durante el rodaje.  Por su parte, Pinto mi Raya realizó y donó el peinado de textos por y sobre Olivier que están en nuestro archivo y a la par Arkheia reunió sus propios materiales hemerográficos por y sobre Olivier, lo que ya implica una reelaboración del material original del archivo. Desafortunadamente creo que todo esto pasa medio desapercibido. 

Quizá el dispositivo que más me sorprendió fue la serie de conferencias a través de Twitter, con su divertido nombre: Actwitteando el archivo Olivier Debroise. Cuando Rafael Sámano y su equipo (Andrea Bravo, Ximena Calvo y Gracia Ulloa) me sugirieron que usáramos este medio no entendía cómo, pero me encantó la idea porque me comentaron que el museo tiene un buen número de seguidores jóvenes por twitter.  Además, fue un placer trabajar con ellos en la organización de mesas reales y virtuales así como el blog por su nivel de compromiso y eficiencia.  



Yo me eché un primer vuelo de prueba para tratar de agarrarle la onda.  Se invitó al público a dialogar sobre la exposición. La conversación virtual duró una hora y se me pasó volando porque entraban preguntas y había que responder en 140 caracteres (cosa bastante difícil) y era complicado seguir las conversaciones simultáneas.  No le había entrado de lleno a twitter y no entendía su funcionamiento, no sólo en lo mecánico, sino en lo social.  Ya para las siguientes conferencias en las que me acerqué como público, fui pensando desde antes mis preguntas para sintetizarlas.  Creo que voy captando que, en efecto, a diferencia de Facebook en donde lo que se crea una red, aquí de lo que se trata es de crear un murmullo. No es como el arte correo, sino como arte sonoro.
Para las demás sesiones invitamos a diversos expertos a comentar los textos escritos por Olivier que se subieron al blog.  Karen Cordero twitteó sobre El misterioso caso de Abraham Ángel, Rosa Casanova  sobre Tina Modotti  fotógrafa. Una evaluación y Tina Modotti. Una vida frágil, Esther Acevedo sobre Lola Álvarez Bravo. De las humildes cosas y Benjamín Mayer sobre tres textos: Una incomunicable felicidad: los dibujos eróticos de Sergei Eisenstein,  De la vida secreta de una vida incómoda y La versión definitiva que jamás veremos.  Creamos un murmullito en twitter y después todo se archivó en el blog.  
También tuvimos otras pláticas, o conversatorios, como les dicen hoy en día.  La primera fue Intimando con el archivo Olivier Debroise.

A esta mesa invitamos a las personas que han trabajado más de cerca el archivo de Olivier, que está dividido entre tres partes: los documentos en Arkheia, los libros en el Instituto de Investigaciones Estéticas y las fotografías en el MUNAL.  Dos de las personas que se han adentrado más al archivo son Eloísa Hernández que está encargada del fondo Debroise en Arkheia y fungió como curadora adjunta en la exposición (sin quien hubiera sido absolutamente imposible este proyecto no sólo porque conoce a fondo el archivo y tiene el don de ser metódica y ordenada, lo que permitió que el trabajo curatorial fuera fluido, sino porque aportó ideas importantes a la exposición) y Abigail Pasillas quien obtuvo la maestría en historia del arte con la tesis El historiador y su archivo. Reflexiones en torno a la no-colección fotográfica de Olivier Debroise donada al MUNAL.  También participé yo como curadora de la expo y Pilar moderó.  Fue una mesa interesante en términos de compartir con el público lo que incluye el archivo, pero también de lo que significa enfrentarse a trabajar un archivo, tanto en lo teórico como lo práctico y en lo afectivo.  Los archivos no son un montón de papeles aburridos sino el lugar donde las pasiones quedan registradas.  
La segunda mesa la había pensado desde hace mucho.  A lo largo de los años he visto crecer a varios de los archivos de arte contemporáneo y me conozco todos los chismes, que en algunos casos son verdaderas historias de horror.  Un común denominador es que las personas encargadas de los archivos rara vez conocen a sus colegas.  Me parecía importante que se reunieran porque muchos de sus problemas son resultado de políticas institucionales y no se van a solucionar de manera individual. El objetivo de la mesa era organizar una reunión informal para que se conocieran y compartieran experiencias e ideas.  Creo que entre los participantes que yo sugerí y los que propuso el equipo del MUAC logramos una mesa muy interesante.  Invitamos a  Marisol Escobar (ExTeresa), Paola Gallardo (Laboratorio de Arte Alameda), Ruth Estévez (que fue curadora en el Carrillo Gil y propuso un interesante proyecto de archivo), Angélica García (Archivo Juan José Gurrola), Ana María García (Archivo Marcos Kurtycz), Edna Torres (Archivo Pola Weiss), Pilar García (Arkheia), Sol Henaro (quien ha curado varias expos de archivos) y yo como moderadora (Pinto mi Raya). Curiosamente, todas éramos mujeres. 
Sol ya no pudo llegar, pero envió un texto que se subió al blog. La chorcha estuvo muy sabrosa porque hubo un muy buen equilibrio entre archivos privados y públicos, así como en el planteamiento de problemas y soluciones.  El archivo es un campo de pasión y creatividad.

Una cosa que me queda claro es que existen problemas como la falta candados legales para proteger los archivos dentro del INBA que no se van a resolver sin presión de la comunidad cultural.  Como los archivos no se consideran patrimonio, cosa que afortunadamente ya está sucediendo en Arkheia, no hay ni los presupuestos ni los mecanismos para proteger estos materiales que a veces son documentos o documentación, pero en el caso de Ex Teresa y el Laboratorio de Arte Alameda, son su acervo.  Los archivos privados también tienen sus broncas específicas, como el hecho de que quienes los integramos no somos especialistas en archivonomía y muchas veces aprendemos a tumbos en la práctica, generalmente sosteniendo los archivos con  nuestros propios recursos materiales y económicos, aunque algunos han recibido apoyo del FONCA.  En cualquier caso,  creo que un primer paso para ir resolviendo estas situaciones es estar en contacto. Por lo pronto me comprometí a abrir un grupo en FB sobre archivos de arte contemporáneo. En el blog se subieron unos breves textos que les pedimos a todas para presentar su archivo y espero que también se suba la grabación de ésta y las otras mesas.
La última mesa fue Escribiendo sobre Olivier Debroise. Los participantes fueron parte del público de primer nivel, por así llamar a los que no sólo se quedan como espectadores, sino dialogan con el proyecto.  El público empezó a tomar la batuta. En este caso los  ganadores del concurso de ensayo Olivier Debroise y su archivo, que a fin de cuentas son los que están reactivando el archivo.  Convocamos en las categorías de profesionales y aficionados/estudiantes para que todo el público pudiera participar.  Los ganadores en la categoría de profesionales fueron Jorge Alberto Arreola Barraza, Sergio Téllez-Pon, Alejandro García Neria (en primero, segundo y tercer lugar respectivamente), con una mención honorífica para Mireille Torres Vega.  En la categoría de estudiantes y aficionados los ganadores fueron Jazael Olguín Zapata, Carlos Misael Ceballos Quintero y Norma Jiménez Fernández, con una mención para Mariana Arriaga Armendáriz.  
Algo que me llamó la atención fue la variedad de temas que abordaron estos textos: Olivier como crítico, como narrador, su estilo literario, su archivo, el archivo en general, textos más literarios inspirados en Olivier, etc.   El archivo como generador.
Un dispositivo que me gusta mucho es el taller Identidades archivadas, que llevan a cabo Muna Cann  y su equipo de Enlaces (los chavos que guían y asesoran al público en las exposiciones y que son fundamentales en este tipo de exposición) en el Ágora.  En el taller invitan a los niños a visitar la exposición, especialmente los documentos personales de Olivier, para luego hacer sus propias hojas de vida actual o a futuro, real o ficticia.  Este material se colocó en una carpeta y ha sido parte de la exposición.  También hay una computadora para que los adultos llenen su hoja de vida (pasado, presente y futuro) en la exposición misma, pero no ha funcionado tan bien ya que el diseño original no se pudo integrar por problemas técnicos y lo que quedó era francamente poco apetecible. Ambos se plantearon como un espacio para pensar en los archivos que todos tenemos y en cómo nos definen los documentos, pero también era un coqueteo con el mundo de vidas virtuales ficticias con el que jugamos en la actualidad.   

 
Para mí lo verdaderamente interesante de la exposición, lo que permite que no nos quedemos en exhibir y estetizar documentos, son estas reuniones virtuales y presenciales que activan los contenidos del archivo. Para mí, ésta es la acción.
El último dispositivo va a ser el sábado 15 de octubre de 2011.  Se llama Banquete de ideas. Es una invitación al público que vio la exposición y quiere platicar sobre ella a participar en esta mesa.  No tengo idea quién llegará. El público tiene la palabra.

martes, 6 de septiembre de 2011

RUMBO A LA INAUGURACIÓN

2 de junio de 2011

Ahora sí ya estamos en pleno proceso de montaje.  

Para mí ha sido todo un aprendizaje porque como artista estoy acostumbrada a dejar mi obra en el museo que se encarga de todo. Como curadora, las exposiciones que he organizado independientemente han sido menos complejas y en las que he trabajado con museos sólo han requerido que seleccione y consiga la obra.   Aquí me he tenido que involucrar en todo el proceso. Afortunadamente esto ha sido un trabajo en equipo y tanto Pilar García Germenos como Eloísa Hernández han estado al pié del cañón.  Empiezo a entender la curaduría como algo más cercano a la dirección y producción teatral o cinematográfica que a la investigación. Aún no sé si ha cambiado el papel del curador en el museo en general, si es algo específico de las exposiciones de archivo o simplemente el estilo del MUAC, pero ha sido intenso e interesante. 

Un aspecto que ha resultado todo un reto es la museografía.  Se van a utilizar los muebles que diseñó Giacomo Castagnola para la exposición anterior que fue sobre el archivo de inSite. Son una maravilla.  Están pensados específicamente para exponer archivos, por lo que incluyen unas mesas muy flexibles que pueden colocarse horizontales o inclinadas, cajoneras, unas como carpetas con hojas de acrílico rígido, módulos para imagen en movimiento, estantería para carpetas u otros materiales de consulta y áreas en las que se pueden poner textos o imágenes ampliadas. La iluminación proviene de lámparas de escritorio, lo que le da intimidad. Cualquier cosa luce espléndida montada en esos muebles.

El único problema en este caso es que la museografía tiene que pensarse en función de lo existente, lo cual a veces implica ajustar la cantidad y tamaño de documentos al mobiliario. Esto resulta particularmente difícil en una muestra que, como ésta, está hecha para leerse casi como texto.  Por otro lado Giacomo tuvo que rediseñar la posición de los muebles para esta exposición  y como vive en el norte del país, hasta ahora la comunicación ha sido por correo electrónico. Los diseños que había enviado están sensacionales, pero yo no acabo de entender las cosas hasta que las veo en vivo y a todo color. 


 Otro problema ha sido que el espacio en el que se está montando la expo tiene unos grandes ventanales y el sol entra directo en algunos lugares por lo que ahí no se pueden colocar materiales originales o se tienen que recubrir. A lo largo de todo este proceso ha habido un diálogo constante con Claudio Hernández, quien trabaja la restauración y conservación en el museo. De hecho él y su equipo han estado encargados de montar los documentos. Algunos primero los tuvieron que planchar y darles su manita de gato.


Lo que también he notado que ha sido un trabajal es lo eléctrico, especialmente porque sólo hay un contacto en el espacio, por lo que todo el mobiliario tiene que ir conectado a esta misma línea. Además de las lámparas hay 5 entrevistas de sonido, 10 videos en equipo de distintos tamaños y dos computadoras.  Es una chamba compleja que no se aprecia y sólo se nota cuando no funciona. Mis respetos.  Ahora ya nada más falta que entre otra parte del equipo museográfico a poner cédulas, sujetar las publicaciones de consulta, etc.


Un aspecto del trabajo para esta expo que he disfrutado muchísimo es editar las  entrevistas que le hizo Olivier a Lola Álvarez Bravo. Sherel Hernández (quien hizo su servicio en el MUAC y se encargó de digitalizar todo el material hemerográfico de y sobre Olivier en su archivo y el de Pinto mi Raya para esta expo) me hizo favor de ayudarme a bajar y enseñarme a manejar un programa de edición sonora.  Después fueron horas y horas de oír las grabaciones, decidir que dejar en menos de 3 minutos, que es lo que me dicen llega a escuchar la gente. Ya casi me las sé de memoria. Estas entrevistas son una joya.  En la expo habrá sólo una probadita. Creo que lo que más me conmueve es la forma en la que la artista vieja  le fue transmitiendo su conocimiento al joven crítico y el cariño entre ambos.

También he estado ocupada en la edición de Una cena más, el performance/cena/conferencia que grabamos con las personas cercanas a Olivier y a los temas que se tratan en la exposición. 

He pasado horas y horas con Alfonso Cornejo e Ilse Briones del equipo de Rafael Ortega editando. La cena está tal cual, sin cortes y al sonido no se le editó nada. Rafa sugirió que lo dejáramos en split screen, dividiendo la imagen a la mitad. Esto nos está permitiendo meter imágenes de sus dos cámaras, así como de lo que estaba grabando Víctor en su papel de “el espía” y fragmentos de Un banquete en Tetlapayac. Por otro lado, en los espacios negros arriba y abajo integramos texto tanto para incluir los datos de quien estaba hablando, como comentarios sobre el archivo.  Yo no sé si algún visitante a la exposición vaya a tener tiempo de sentarse y ver todos los materiales, pero de cualquier forma la mayoría estarán en internet y quedan como parte del archivo mismo.

Ahora sí, el próximo miércoles es la rueda de prensa y el sábado inauguramos.  




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